El gasto militar de México registró una caída de 33 % en términos reales el año pasado respecto a 2024, reporta el Instituto Internacional de Investigación para la Paz (SIPRI, por sus siglas en inglés) en un informe en el que desglosa la evolución de los fondos destinados a las Fuerzas Armadas a escala global.
El desembolso armamentista y de defensa durante el primer año de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum alcanzó los 13 mil 600 millones de dólares, frente a los 20 mil 500 millones de dólares desembolsados en el cierre de su predecesor Andrés Manuel López Obrador.
Desacelera escalada
Con esa cifra, México descendió en el escalafón global en materia militar, pasando del puesto 22 en 2024, al 30 en 2025 a nivel planetario, detrás de Colombia, que igualmente perdió posiciones, del 25 al 29. En total, los recursos desembolsados por el gobierno mexicano en este rubro representan 0.5 % de la cuota global, que sumó casi 2.9 billones de dólares en 2025.
Si bien la factura asignada al Ejército Mexicano disminuyó, representó en proporción del Producto Interno Bruto (PIB) 0.7 %, por encima de 0.5 % de 2016.
En comparación con el primer año de gestión del presidente Felipe Calderón, 2007, y su homólogo Enrique Peña Nieto, 2013, supone un gasto 158 % y 85 % superior, respectivamente; 5 mil 300 millones de dólares y 7 mil 400 millones.
Aunque fue con Andrés Manuel López Obrador que se rompió la barrera de los dos dígitos. A partir de 2020, cuando se destinaron 11 mil 900 millones de dólares (estimación basada en precios constantes en dólares de 2024), alcanzando su pico más alto en el histórico en 2024. También fue a partir de la administración anterior que más de 2 % del presupuesto del Estado va a parar a las Fuerzas Armadas. En 2019 se destinó 2.02 %; en 2024, 3.66 %, y el año pasado, 2.5 %.












