Ante esta situación, el Vaticano envía al sacerdote Lorenzo Quart para investigar qué está ocurriendo. La historia transcurre en Sevilla, dentro del barrio de Santa Cruz y en torno a la iglesia de Nuestra Señora de las lágrimas, un templo lúgubre que Pérez-Reverte ha creado en su mundo literario y entorno al que gira la rama.
Una novela tildada de folletín por algunos, sin embargo es una novela magistral y de la que muchas otras se han alimentado como bien podría ser El Código Da Vinci.
¿De qué trata?
En La piel del tambor, un hacker informático se infiltra durante una fría noche en los ordenadores del Vaticano, dejando un mensaje en la mismísima computadora del papa, un mensaje de auxilio sobre una iglesia en peligro, amenazada por intereses especulativos.
Es así como el padre Lorenzo Quart es enviado como agente de Roma a Sevilla para investigar el extraño caso. La situación se complica con la aparición de una serie de muertes “sospechosas” que hacen pensar en asesinatos y lo que irá encontrando a su paso Quart.
Como siempre sucede, una bellísima dama no puede faltar, y en esta novela no es la excepción, y aquí es donde Macarena Bruner, una aristócrata sevillana se alía junto a Quart con la finalidad de preservar la iglesia católica.
Con gran acierto, Arturo Pérez-Reverte crea una estupenda atmósfera policiaca desde la primera página, y que con maestría y humor, sostiene a lo largo de toda su obra, queriendo el lector conocer el enigma al tiempo que conoce datos detallados sobre la vieja ciudad de Sevilla.
Lorenzo Quart, más que un padre con mente lúcida, da la impresión de ser un soldado antes que estar al servicio de la iglesia, asimismo, Pérez-Reverte cuestiona doctrinas católicas como el celibato, al colocar a Quart en situaciones de “riesgo” con Macarena, una belleza seductora.
Con saltos en el tiempo, Arturo Pérez-Reverte analiza a la iglesia en el vórtice del siglo XX, plasmando a una sociedad sevillana mediante la composición armónica de su prosa, que admite que el lenguaje expresivo fluya con libertad de conciencia conforme avanza el texto, lo que le permite al lector adelantarse en una narrativa sorprendente.
La piel del tambor, una obra trascendental para entender la literatura de Arturo Pérez-Reverte y el boom de las historias policiacas en Hispanoamérica, escrita por un artista que rápidamente cobró notoriedad en el mundo literario.












