Durante la ponencia “El siglo que perdimos el agua”, el ingeniero Jesús Carmona recordó que al vivir su infancia en Nezahualcóyotl, pudo ver la violencia que causaba la escasez de agua, imágenes que volvió a atestiguar en 1998, cuando llegó a San Cristóbal, una ciudad que considera, no tiene una crisis de escasez, sino una crisis de gestión, de justicia y de decisión sobre el tema del agua.
Puntos críticos
A lo largo de su exposición, impartida en el marco del “Prolegómeno rumbo a los 500 años” organizado por el Consejo Municipal de Cronistas, el investigador nombró distintos puntos críticos que han abonado a la crisis hídrica que vive San Cristóbal, uno de los cuales son los bancos de arena.
“En 1940 se aperturan los primeros bancos de arena y grava para la construcción de la carretera. Había una necesidad de comunicar la capital (Tuxtla Gutiérrez) con lo que había sido la capital Ciudad Real y empieza la carretera panamericana y el sueño de México de conectar con Sudamérica”, expresó Carmona.
Ya para la década de los 70’s, hay una explosión masiva de bancos de arena que empiezan a crear colonias como Artículo 115, conformada por los trabajadores de las minas y asentamientos como Salsipuedes y Las Peras.
A esta explotación se añade la urbanización de la ciudad, la cual está pavimentada en un 70 %, lo que hace que San Cristóbal esté “impermeabilizada”, evitando la filtración del agua.
Coca Cola
En 1994, recordó el ingeniero, se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el cual considera clave, “porque las empresas tienen luz verde para todo el país”.
El ponente mencionó que durante esa época había una escasez “muy fuerte de agua en Tuxtla y cierra temporalmente la planta de Femsa Coca Cola”, por lo que deciden instalarse en San Cristóbal, en donde, señala, realizan estudios mejor que los que se han hecho por parte de la misma ciudad.
Falta de justicia
Jesús Carmona, quien también fue director del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado Municipal (Sapam) de 2018 a 2021, puntualizó que la ciudad tiene una crisis de justicia y decisión, esto porque durante su paso por la administración pública observó que gran parte de las obras se realizaban en la zona norte, con dos grupos “fuertes” que abarcaban a 50 colonias.











