Comen tortugas en desove, basura de playas estatales

En el pasado se han encontrado tortugas muertas por presunto consumo de basura. CP
En el pasado se han encontrado tortugas muertas por presunto consumo de basura. CP

El delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en Chiapas, Jorge Zapata, confirmó que continuarán realizando operativos en diversas playas de Chiapas, con la intención de reducir riesgos para las tortugas que desovan, pues se han reportado que comen plásticos y basura, situación que podría matarlas.

Detalló que hace poco tiempo, junto a 16 comités participativos, retiraron de Playa del Sol unos 881 kilogramos de basura, en su mayoría latas de cerveza, popotes, PET.

Estos cuidados se están teniendo ante el inicio de la temporada de llegada de la tortuga marina a colocar huevos en las playas.

Llamado

El delegado federal hizo un llamado a la ciudadanía a depositar la basura en los contenedores que se encuentran en la zona municipal, esto para proteger la biodiversidad que se encuentra en la zona.

Asimismo dijo que existe buena participación de la ciudadanía para participar en estas acciones que se realizarán en todas las playas y que buscan garantizar la vida de las tortugas, pues en muchos casos se intoxican con basura plástica.

Dijo también que en las playas se participa en operativos de vigilancia para evitar el saqueo de huevos de este majestuoso animal.

Contexto

En Chiapas, la conservación de tortugas marinas es una prioridad ambiental que abarca 150 kilómetros de playa en los municipios de Tonalá, Acapetahua y Pijijiapan, gestionados a través de cuatro campamentos tortugueros: Puerto Arista, Boca del Cielo, Costa Azul y Barra Zacapulco.

La especie más abundante es la tortuga golfina (Lepidochelys olivacea), seguida por la tortuga prieta y la tortuga laúd, mientras que la tortuga carey utiliza la costa solo como zona de alimentación.

Las autoridades, lideradas por la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), liberan cada año un promedio de 300 mil crías, con la meta de alcanzar cientos de miles adicionales mediante la incubación de nidos colectados.

Sin embargo, las especies enfrentan graves amenazas como el saqueo de nidos, el tráfico ilegal de huevos y carne, la contaminación, la pesca y el cambio climático.